Antes de cepillar, hay que escuchar.
El papel no está vacío, contiene todo el peso en
La tinta no habla en voz alta, llega cuando está lista.
La mano aprende reduciendo la velocidad.
Lo que es la fuerza rompe, lo que es la paciencia toma
Pero el maestro es un hombre culto, que ha estudiado con diligencia y en silencio durante mucho tiempo.
La caligrafía no es escribir, es acuerdo.
Balancea la respiración al ritmo de la música.
Cuando se levanta el pincel, la lección continúa.