La calle junto a la cuna, envuelta en la niebla matutina, parece no tener fin.
El viento de las tierras altas susurraba a través de la ventana cuadrada.
Las calles de Da Lat parecen tener una atmósfera melancólica, como una vieja pieza musical.
Y la luz cae aquí con mucha suavidad.
Las paredes blancas contienen la risa del artista.
El aroma de las plantaciones de café se mezclaba con el olor a pintura.
Al entrar, uno se deja atrás el ajetreo y el bullicio de la calle.
Solo quedan las hojas que florecen de forma silvestre.
La calle junto a la cuna donde los sueños toman forma
Donde las manos tocan la creatividad
Y el corazón de la poesía
La calle junto a la cuna es un pueblo de nubes y fuertes vientos.
Cada invierno, el cielo es único.
La calle no es solo un estudio, sino un lugar de encuentro.
Las calles no son solo espacios, sino también aromas.
Al caer la melancólica tarde, deja que resuene la hermosa melodía.
La calle que bordea la cuna brilla con intensidad en los corazones de quienes la han visitado.
Al caer la melancólica tarde, deja que resuene la hermosa melodía.
La calle que bordea la cuna brilla con intensidad en los corazones de quienes la han visitado.