Un suave murmullo en la montaña, el rocío aún se aferra a las ramas.
La suave brisa se agita como la voz del bosque, envolviendo la luz.
La gente lucha por caminar por la tierra, lenta como el ritmo del tiempo.
Cada paso impreso lleva el eco resonante del alma.
El bosque no es solo un bosque, sino un lugar de inicios.
Desde pequeños granos de café hasta sueños futuros.
El aliento del bosque, en cada grano marrón.
El café de hoy cuenta historias desde el principio.
Desde aldeas lejanas hasta ciudades bulliciosas.
La gente que disfruta del café lleva consigo los sonidos del bosque al mediodía.
El bosque resuena con el viento, resonando en el crepúsculo.
Los burros al rojo vivo proyectan sus sombras sobre la gente que lucha.
Muchas estaciones de luna han pasado, muchas estaciones de vides verdes han crecido.
El amor humano y la tierra roja nunca han permanecido en silencio.
Proteger el bosque es protegernos a nosotros mismos, protegernos es proteger nuestras raíces.
Del pasado al presente, nada ha perdido sus raíces.
El aliento del bosque aún resuena aquí.
En cada taza de café caliente, cada Día
El café es difícil de conseguir, pero el bosque permanece
En cada historia que compartimos, el sol brilla con fuerza
En lo profundo del bosque, el viento cesa
La gente cumple su promesa
El aliento del bosque nunca está lejos
Desde ese vasto desierto hasta el corazón de la ciudad llena de flores
El café amargo de hoy conserva esta esencia
El alma de las tierras altas vive en cada momento
Un suave murmullo en la montaña, el rocío aún se aferra a las ramas.
La suave brisa se agita como la voz del bosque, envolviendo la luz.
La gente lucha por caminar por la tierra, lenta como el ritmo del tiempo.
Cada paso impreso lleva el eco resonante del alma.
El bosque no es solo un bosque, sino un lugar de inicios.
Desde pequeños granos de café hasta sueños futuros.
El aliento del bosque, en cada grano marrón.
El café de hoy cuenta historias desde el principio.
Desde aldeas lejanas hasta ciudades bulliciosas.
La gente que disfruta del café lleva consigo los sonidos del bosque al mediodía.
El bosque resuena con el viento, resonando en el crepúsculo.
Los burros al rojo vivo proyectan sus sombras sobre la gente que lucha.
Muchas estaciones de luna han pasado, muchas estaciones de vides verdes han crecido.
El amor humano y la tierra roja nunca han permanecido en silencio.
Proteger el bosque es protegernos a nosotros mismos, protegernos es proteger nuestras raíces.
Del pasado al presente, nada ha perdido sus raíces.
El aliento del bosque aún resuena aquí.
En cada taza de café caliente, cada Día
El café es difícil de conseguir, pero el bosque permanece
En cada historia que compartimos, el sol brilla con fuerza
En lo profundo del bosque, el viento cesa
La gente cumple su promesa
El aliento del bosque nunca está lejos
Desde ese vasto desierto hasta el corazón de la ciudad llena de flores
El café amargo de hoy conserva esta esencia
El alma de las tierras altas vive en cada momento