Siempre debes estar borracho
Todo está ahí, esa es la única cuestión.
Para no sentir la horrible carga del tiempo
¿Quién te rompe los hombros y te dobla hacia la tierra?
Debes emborracharte sin descanso.
¿Pero de qué? ¿Del vino? ¿De la poesía?
¿O virtud, como mejor te parezca?
Pero emborracharse
Y si a veces
En las escaleras de un palacio
Sobre la hierba verde de una zanja
En la lúgubre soledad de tu habitación
Te despiertas
La intoxicación ya había disminuido o desaparecido.
Pregúntale al viento
A la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj
A todos los que gimen
A todos los que conducen, a todos los que cantan
A todos los que están hablando, pregunten qué hora es.
Y el viento, la ola, la estrella, el pájaro
El reloj te responderá.
Es hora de emborracharse.
Para no ser los esclavos mártires de la época.
Emborracharse
Emborracharse constantemente
Del vino, la poesía o la virtud.
Como desées