No sé si quieres hacer uno.
Oh, ya sabes si quieres hacer uno.
Oh, ya sabes si quieres hacer uno ahora.
Oye, no puedes hacerme un puto tono bajo, amigo mío, en DaLat, tío.
¡Oye, oye, oye, oye, oye, oye, oye!
¡Uh, uh, uh, uh, uh, uh, uh, uh, uh!
Viernes por la noche.
Luces tenues, aire de montaña, listo para brillar, sin música de fondo esta noche.
Esto es en directo.
Esto está apretado.
Batería real.
Sudor real.
Un ritmo tan profundo que no lo olvidarás.
No es el sonido habitual del café.
Estamos a punto de revolucionar esto, te voy a dejar entrar.
No es el típico sonido de café, estamos a punto de sacudir esta ciudad con el bajo.
Siente ese chasquido, sin aplausos bruscos, solo una respuesta corporal.
Si recuerdas algo real, así es como se siente el fin de semana.
Esto es genial, no fingido, funk que las bandas y bandas otra vez.
Auténtica vieja escuela, sin disfraces, mira el fuego en nuestros ojos.
El saxofón llora a todo pulmón, la guitarra se abre paso entre la multitud.
Cariño, no te quedes quieta, siente cómo ese ritmo funky baja por la colina.
Hablando con wah-wah, teclas en llamas, cada canción es diferente.
Un ritmo tan denso que casi puedes saborearlo, y tus pies ni siquiera tocarán el suelo.
Amigos, amantes, incluso desconocidos, todos se dejan llevar por el ritmo.
No importa quién seas, esta noche todos somos estrellas del rock.
Si crees que lo has visto todo, espera a que suene el primer bajo.
Sin filtros, sin auto-tune, solo puro ritmo en la habitación.
Esto es genial, no educado, esto es sudor bajo la luz.
Funk de la vieja escuela, sin ataduras, como debe ser la música en vivo.
Manos en alto, piérdete el control, deja que ese ritmo te llegue al alma.
Siente que esta es la emoción, el funk está conquistando la colina.
Puedes pasar otra noche navegando por internet, o adentrarte en la luz.
Esto no es solo un espectáculo que ves, es un recuerdo que te quedará para siempre.
Sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí.
Sí, es genial, no se puede negar, siente cómo vuela esa ciudad de montaña.
Vive para el eco y quieto, rodando fuerte a través de cada colina.
Cuando te pregunten dónde estabas, dirás:
¡NOCHE DE FUNK A LA IZQUIERDA!
¡NOCHE DE FUNK A LA IZQUIERDA!