No necesitas una lista de compras,
No necesitas la muñeca de un jardinero.
Puedes venir con las manos vacías,
Puedes decir que no conoces plantas.
Annie ha guardado un pequeño espacio
Para otra cara amigable.
Toma un café, echa un vistazo,
Lee las hojas como pequeños libros.
Solo café, solo plantas, o ambos,
Ninguna obligación, ningún gran juramento.
Puedes irte con lo que trajiste,
No tienes que comprar un macizo.
Ven y siéntate, o ven y deambula—
No hay nada que debas llevar a casa.
Algunos elegirán una enredadera,
Algunos dirán: “Son hermosas, está bien”.
Algunos verán a un gato dormido
Encontrar el lugar más cálido para echar una siesta.
Manos vacías pueden sostener una taza,
Sostener una puerta, ayudar a alguien a subir.
Nada comprado y nada adeudado,
Buenos compañeros de camino.
Solo café, solo plantas, o ambos—
La invitación de Annie, suavemente expresada.